Dónde se guardan las entradas. Cambiarla recarga el cuaderno: las entradas creadas en una fuente no aparecen en la otra.
Almacenamiento
Fuente de datos localEl modo local guarda las entradas en este navegador, así que no hay una cuota de organización para mostrar. Para ver el uso real, hay que iniciar sesión y cambiar a Supabase.
El correo electrónico es la dirección con la que se inicia sesión, así que cambiarlo requiere una confirmación desde la dirección anterior y desde la nueva. Eso todavía no existe: nada de lo que se haga acá lo cambia.
Sin una sesión iniciada, este es el perfil de demostración. Para cambiar el nombre hay que iniciar sesión.
Pertenecen a toda la organización, así que los eligen quienes la administran.
Aparece en la barra lateral, en cada enlace compartido y arriba del inicio.
0 de 60 caracteres
La letra en la tapa del cuaderno, que este dispositivo muestra al iniciar sesión. Vacía, se usa la primera letra del nombre.
Se usan en carpetas, bordes de las entradas, tablas y gráficos; el logo toma el azul de la paleta.
Cómo saluda el cuaderno, y de dónde saca su recuadro de inspiración.
¿Mejor la versión guiada? Volver a recorrer la configuración inicial.
Estos ajustes quedan en este dispositivo y se aplican apenas se cambian: no hay nada que guardar. Nadie más de la organización los ve.
Cambia la escala de todo el cuaderno: texto, botones y espacios juntos, no solo las palabras.
100 por ciento: tamaño predeterminado
Ejemplo: una nota del equipo de campo sobre la inspección de ayer.
Este ajuste queda en el dispositivo: no se comparte con el resto de la organización.
Cuánto espacio se da el cuaderno. El tamaño del texto y el de los botones no cambian.
Apaga las pequeñas transiciones. Si el dispositivo ya pide menos movimiento, el cuaderno lo respeta, esté marcado o no.
Renglones detrás de las entradas. Hay quien los sigue mejor; sin marcar, la hoja es lisa.